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Luis Alberto Amado

Luis Alberto Amado

Mi nombre es Luis Alberto Amado y vivo en Lima, Perú. Pasé diez años ejerciendo mi profesión como arquitecto y, aunque me iba bien económicamente, vivía con una eterna sensación de inconformidad, como si algo me faltara.

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Los Barrotes de Nuestras Creencias

¿Porque no puedo vivir como quisiera?

Desafortunadamente la razón por la que algunas personas no encuentran el coraje para lograr sus sueños es porque logran convencerse que hay mucho que perder si tratan de hacerlo.

El otro día vi un video en donde habían filmado la tierra desde una sonda espacial, yo sabía que nuestro planeta era pequeño pero nunca lo había visto ni había tomado conciencia de cuan pequeño es, lo primero que pensé al verlo fue:

“Es increíble como ese punto en el espacio alberga a toda la humanidad, todo lo que ocurre y ha ocurrido a lo largo de toda la historia desde el principio de los tiempos, todas las guerras, revoluciones, conquistas, las ansias de poder, los grandes que manejan el mundo y también tu vida, si, tu vida con todas tus circunstancias”.

¿Ves lo que te trato de decir? Si ese punto en el espacio alberga todo eso y más y nosotros lo vemos como algo gigante. ¿Qué tan grandes pueden ser tus circunstancias? ¿Qué tan graves son? ¿Realmente que podrías perder si te atrevieras, si tomaras riesgos?

Nuestra vida en este mundo es muy corta y con cada día que pasa se vuelve más corta todavía, entonces,  ¿Qué es eso que crees que puedes perder qué es tan importante para que no te atrevas a enrumbarte hacia tus sueños, vivir plenamente y sentirte complet@? Si te pones a pensar, más pierdes si no te atreves a intentarlo.

Nosotros mismos nos metemos dentro de los barrotes de nuestras creencias, al creer profundamente que:

  • “No soy suficiente”
  • “Esto no es para mí”
  • “No me lo merezco”
  • “Eso solo es para los ricos”
  • “Yo no soy bueno para eso”
  • “yo no puedo”  y muchas más

Yo pienso que nos vivimos estas creencias como verdades para protegernos de hacer algo extraordinario que implique algún riesgo. Y así nos condenamos a quedarnos dentro de los barrotes de la mediocridad preguntándonos cómo hubiera sido mi vida si…

Te voy a invitar a hacer un pequeño ejercicio:

Cierra tus ojos y relájate. Toma 3 respiraciones profundas y comienza a visualizar tu vida hasta el día de hoy. Tomate un tiempo, vive cada momento como si lo estuvieras viviendo nuevamente, revisa lo que hiciste, lo que no hiciste, tus relaciones, tus logros, tus fracasos, tu comportamiento. Luego proyéctate hacia el futuro hasta tu lecho de muerte, como estas, donde estas, con quien estas imaginan que has llegado hasta ahí sin haber cambiado nada de tu modo de vivir, sin haber mejorado, sin haber crecido.

Ahora, pregúntate:

  • ¿He vivido la vida que he querido vivir?
  • ¿Fui el ejemplo que mi familia e hijos se merecían?
  • ¿Cómo quisiera que me recuerden cuando ya no este, me recordarán de esa manera?  Y por último,
  • ¿Cómo hubiera sido mi vida si…?

Si eres de las personas que están totalmente satisfechos con lo que hacen y en cómo están viviendo sus vidas, entonces no te estoy hablando a ti. Pero si este ejercicio te ha tocado alguna fibra y te estas cuestionando cómo estás viviendo tu vida, entonces significa de que algo tienes que hacer.

“No  nos atrevemos a arriesgarnos porque creemos que tenemos mucho que perder y en realidad lo que perdemos cuando no vamos hacia nuestros sueños es la vida misma”.

Por supuesto que todos corremos riesgos y elegimos cuales  tomamos  y cuáles no, acá estamos hablando de los que NO tomas que no te permiten avanzar hacia dónde quieres.

En mi opinión, durante nuestras vidas hay dos cuestiones entre las cuales necesitamos elegir y que marcan totalmente la diferencia en relación a lo que venimos conversando.

Aceptar todas las circunstancias como son, o aceptar la responsabilidad de cambiarlas. 

Si no tomas la responsabilidad estás eligiendo ser una víctima de las circunstancia, todo lo que te pasa es responsabilidad de alguien más. Yo le llamo a eso vivir en victimilandia, mi esposa, en sus capacitaciones se refiere a esto como la  esquezofrenia;  Es que mi jefe….  Es que mi marido… es que mi esposa, es que mi trabajo, etc. Siempre por alguien más es que no podemos, no logramos.

Vivir de esta manera afecta nuestro potencial, anula la acción y reduce el poder que tenemos para cambiar nuestras circunstancias y tomar las riendas de nuestras vidas.

Somos un punto en el universo, somos polvo de estrellas como dice la canción y para terminar este artículo quiero pedirte que te hagas una pregunta más.

¿Qué tengo que perder?

Hasta pronto.

Luis Alberto

 

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