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Luis Alberto Amado

Mi nombre es Luis Alberto Amado y vivo en Lima, Perú. Pasé diez años ejerciendo mi profesión como arquitecto y, aunque me iba bien económicamente, vivía con una eterna sensación de inconformidad, como si algo me faltara.

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¿Para que el crecimiento personal?

Seguro que todos hemos oído hablar del Crecimiento Personal, se dice que es el camino a la felicidad. Y si es cierto, pero no es algo que este allá afuera esperándonos y que tenemos que alcanzar, está dentro de cada uno de nosotros.  Implica mirarnos, conocernos, descubrir nuestras creencias limitantes para poder modificarlas y que no nos limiten más.  Es un proceso que nos lleva a vivir una vida consciente en donde todo lo que buscamos es nuestro bienestar y el de nuestro entorno.

Hace aproximadamente 15 años asistí a un taller de liderazgo.  Estaba necesitando que mis equipos de trabajo suban su rendimiento. Me planteaban que para liderar a otros primero tenía que liderarme a mí mismo y mirar dentro de mí.  Yo  no estaba muy seguro de que significaba eso.

¿Liderarme a mí mismo?  ¿Mírame dentro?  Y ¿cómo se hace eso?  ¿Para qué si yo quiero aprender a liderar a otros?

Bueno después de unos meses pude entender de qué me estaban hablando. Tome el taller, en realidad más que un taller fue un programa, en donde logré ver  quien venía siendo en el mundo, cuáles eran mis limitaciones y que era lo que necesitaba comenzar a cambiar en mí para llegar a tener los resultados que me proponía en todos los ámbitos de mi vida; pareja, familia, trabajo, dinero, salud, etc.  Y por supuesto con mi equipo de trabajo.

Descubrí que lo que quería era vivir en equilibrio y armonía y desde ahí poder mejorar continuamente para ser un mejor esposo, mejor padre, mejor hijo, mejor hermano, mejor líder en fin mejor SER humano. ¿No es eso lo que todos queremos?

Todos nosotros estamos en constante crecimiento, de hecho, no somos los mismos que fuimos hace 5 años ni seremos los mismos en 5 años más, lo que sucede es que no somos conscientes de este movimiento natural.

Cuando tomamos conciencia de los modos de ser, hábitos, comportamientos, creencias, paradigmas con los que hemos vivido  a lo largo de nuestras vidas, podemos decidir si aún queremos vivir desde ahí  o ya no nos funciona más y solo están siendo barreras y límites para recordar quienes somos realmente y comenzar a reconocer la grandeza que vive dentro de cada uno de  nosotros y así alcanzar nuestro máximo potencial.

Todo este gran movimiento consciente requiere de nuestro trabajo constante, de la valentía de seguir mirándonos y aprendiendo de nosotros mismos, viendo y reconociendo nuestras profundidades, aunque no nos guste. Total dicen que crecer siempre duele, pero pienso que quedarnos pequeños duele aún más ya que no podríamos conocer nuestra máxima posibilidad ni lo que la vida nos traería junto con eso.

Hasta pronto.

Luis Alberto

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