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Un nuevo yo

¿Cuál podría ser la definición exacta que daríamos de nosotros mismos?

Es una pregunta quizás un tanto difícil e incluso, un poco dura. Muchos de nosotros tememos encontrar la respuesta a esto y probablemente por ello tendemos a evadir ese segundo, ese instante de reflexión y encontrar nuestro Yo interior.

Es nuestra naturaleza como seres humanos querer encontrar las respuestas a prácticamente todo, pero rara vez nos tomamos el tiempo para reflexionar sobre esto, y sobre nosotros mismos. Es posible que se deba a no querer luchar con nuestros defectos, pero, ¿Esa es la razón principal?

A diario cometemos errores, desde el día en que nacemos lo hacemos, en ocasiones inconscientes en otras, pues, no tanto. La mayoría de los seres humanos tenemos  la tendencia de inclinarnos hacia “algo” para encontrar algún sentido sobre cualquier cosa, bien puede ser la religión, la ciencia, la indiferencia hacia las cosas o a optar por tener más cosas creyendo que somos lo que tenemos, entre otras tantas. Todo esto influye en cómo nos mostramos, en cómo somos ante los ojos de los demás. Pero, ¿Esto determina realmente  quiénes somos?, personalmente pienso que la respuesta es ¡NO!, somos mucho más que eso. Nuestra tendencia está apuntada a proyectar hacia afuera lo que queremos ser, más no lo que realmente somos.

En mi caso, cuando tomé conciencia de todo esto fue inevitable no hacerme la gran pregunta, ¿Quién soy y hacia dónde voy?, poco tiempo después, entendí que solo hay un única manera de descubrir respuestas como estas, y es ¡Reflexionando!

Reflexionar sobre nosotros mismos nos da la oportunidad de entendernos, pero, para lograrlo es necesario dejar muchas cosas atrás. Seguir patrones o modelos de conducta ya no debe ser un factor que debe estar en nuestras prioridades pues, somos capaces de crear un cambio y con ello, nuevas maneras de ser, una nueva perspectiva de nosotros mismos ante nuestros propios ojos pues somos nosotros mismos nuestros mayores enemigos y más fuertes jueces.

Tener la habilidad de lograr esto no es algo con lo que nacen algunas personas, pero tampoco imposible de conseguir. Como seres independientes que somos, debemos tener primero la disposición de intentarlo, y luego, seguir caminando. “No es posible correr antes de aprender a caminar”, es una palabra frecuentemente muy utilizada en toda Sudamérica y tiene mucho sentido. Aprender a manejar un nivel y con ayuda de alguien más podemos seguir avanzando.

Yo creo que hay algo que debemos entender como seres humanos y es que, no debemos de caminar solos, sin embargo, esto no quiere decir que no podamos. Muchas personas exitosas en el mundo han conseguido llegar a la “cima” de su más grande éxito caminando como coyotes en el desierto, o al menos eso piensan. Lo cierto es que, siempre necesitaremos de alguien más para conquistar nuestros sueños y llegar a esa gran cima que tanto anhelamos.

Pienso que no estamos en este mundo solo para “existir”. Nuestra existencia es una pequeña parte de nuestra contribución con este mundo, y todas nuestras decisiones, todo lo que hacemos, traerán consecuencias positivas o negativas para el mismo.

¿Qué es lo importante de todo esto?, Podría ser, ¿Dejar un legado?, ¿Ser mejor que otros?, o podría ser quizás, ¿Ser diferentes?, esta última podría ser la pregunta “correcta”, ya somos diferentes, tenemos rasgos físicos y característicos de una descendencia pero no somos iguales. Al haber un pequeño y muy ligero cambio en nuestro cuerpo y mente ya somos diferentes.

Por eso tal vez, nos cuesta tanto dar ese gran paso para atravesar la barrera del miedo y construir un nuevo Yo. Pero descuida, seriamos de otro planeta si no sintiéramos esto.

Todos tenemos la capacidad de mejorar, de crecer como personas, siempre y cuando estemos dispuestos a hacerlo. Nuestra mente es un libro abierto lleno de túneles y laberintos que debemos aprender a explorar para construir buenas edificaciones y poder enaltecer su potencial de una manera extraordinaria, pero para ello, debemos ser valientes y enfrentarnos a nosotros mismos.

Construir una nueva y mejorada versión de ti mismo puede ser un proceso lento, pues necesitas aprender a capacitar tu mente y tu cuerpo a nuevas cosas, y esto no es algo que se construya fácilmente. Como te lo dije antes, nuestra mente está llena de túneles, y estos pueden ser muy confusos si no tenemos paciencia y caminamos con precaución, soltando todo aquello que encontremos que no nos funcione y que sea un obstáculo para nuestro proceso.

Mirar dentro de nosotros mismos para mejorar es una oportunidad que todos tenemos, ¿es un reto? ¡Sí!. Y necesitamos desafiarnos. Al hacerlo estamos revelando lo mejor de nuestro SER que ha permanecido oculto y con ello una felicidad que todas las personas a lo largo de nuestra vida intentamos conseguir pero solo algunos lograran experimentar.

Tener la convicción de ser mejor es un buen inicio, estar dispuesto a enfrentar nuestros miedos, traumas, dolores y cualquier otra experiencia dolorosa que esté en lo más profundo de nuestro ser, es una tarea difícil, pero no imposible de  realizar.

La oportunidad la tenemos ahí, justo en frente de nosotros. Ser una nueva persona es más que cambiar lo que creemos ser, se trata de construir lo que realmente somos para el beneficio propio, para llegar más alto, para alcanzar lo que tanto hemos anhelado. Es la oportunidad de saber de qué estamos hechos, y que tanto podemos hacer en realidad por este mundo, por nuestra sociedad, por nuestras familias, o nuestros hijos. Conseguir tu nuevo “Yo” te llevará a una risa sin sentido llena de felicidad, a momentos únicos para tu propio bienestar.

Debemos estar dispuestos, y ser sabios. Recordar siempre que, aunque podamos caminar solos, en algún momento de nuestra vida no pudimos, necesitamos de una mano amiga para lograrlo.

Existen diversos métodos, fuentes, centros de ayuda, coaches, entre otras personas que tenemos la capacidad, la disposición, la entrega y el entusiasmo de ayudarte a conseguir y  crear tú nuevo “Yo” o mejor dicho a que aparezca tu verdadero Yo.

Nunca es tarde para hacer algo por ti mismo, y créeme que es algo por lo que siempre valdrá la pena luchar.

No eres muy pequeño, tan poco muy anciano para tomar esto y atesorarlo, ¡Es la hora!, el momento ha llegado y Tú eres capaz.

Hasta pronto,

Luis Alberto

 

El poder de la autoimagen y qué hacer para mejorarla

Muchos de nosotros cuando escuchamos la palabra autoimagen” lo primero que se nos viene a la mente es nuestra imagen física, cómo me veo. Otras personas también piensan en cómo “debo” de comportarme para “encajar” dentro del medio que han elegido vivir.

En este artículo les voy a contar que es lo que abarca la autoimagen, la influencia que tiene en nuestras vidas y como tomar los primeros pasos para mejorarla.

Nacemos como un lienzo en blanco, y a medida que pasan los años vamos recibiendo información del mundo tomándola como “la verdad”. Siempre vamos a recibir opiniones de otros así como nosotros estamos todo el tiempo opinando.

Todas las personas que pasan por nuestras vidas  opinan sobre nosotros, nuestros padres, maestros, amigos, tíos, tías, etc. Todo lo que nos dicen deja huella en nuestro interior y siempre va a influir en la opinión que vamos construyendo de nosotros mismos, por ejemplo desde que tengo uso de razón nunca tuve buenos resultados en las matemáticas y cada persona que me la explicaba, siempre me lo recordaba, el resultado es que hoy me considero poco hábil con los números. Otro ejemplo; un amigo cercano alguna vez en su infancia tuvo un pequeño accidente con un florero, era de su madre y era de valor. Desde ese día siempre le recuerdan lo torpe que es con las manos, el resultado es que hoy se considera una persona torpe.

Esto no parece muy grave, pero lo sería si es que yo me dedicara a algo que requiera constante trabajo con números o si mi amigo trabajara haciendo esculturas de arcilla.

Decisiones importantes en nuestras vidas también van forjando quienes somos hoy, les cuento esta pequeña historia de dos mellizos que siempre fueron muy similares en formas de ser hasta que una decisión a los 6 años los marco hasta el día de hoy. Tenían una actuación muy importante en el colegio, ambos estaban muy entusiasmados porque les iban a enseñar a sus familias lo que habían preparado con meses de esfuerzo. Estando en el escenario, uno de ellos se paralizó, no pudo hacer nada de lo que le tocaba y salió corriendo hacia atrás del escenario llorando. Nunca se supo lo que le paso pero lo que sí es obvio para los que lo conocen de cerca es que ese incidente lo marcó para siempre y hoy es todo lo opuesto a su hermano. Fue lo que él escuchaba sobre lo que paso y sus propias conversaciones internas, lo que lo marcó.

Es así como vamos teniendo una imagen de nosotros mismos de nuestras capacidades, de lo que podemos hacer, de lo que no podemos hacer, de lo que somos capaces de lo que no somos capaces, si creo que soy tímid@, introvertid@, extrovertid@, insegur@, en fin, todo lo que creemos que somos. Y digo creemos porque al ser todo esto en su mayoría opiniones de otras personas y al haber sido tomadas por nosotros como verdades hemos creado una brecha entre lo que creemos que somos y en lo que somos realmente, de lo que somos capaces de hacer y de SER, todo lo que creemos que somos se constituyen en creencias y muchas veces estas creencias son nuestros propios límites.

¿Por qué te cuento todo esto?

 

"Porque Tú eres capaz de hacer y de SER todo lo que te propongas solo tienes que creerlo".

Te comparto 4 prácticas para que puedas comenzar a ver cambios en tu propia imagen y en tus resultados:

  1. Comprométete contigo mismo, con tu vida, con lo que realmente te mereces se constante y trabaja tu voluntad, comenzaras a ver los resultados que siempre has querido y que incluso siempre creíste que no eran para ti.
  2. Comienza a explorar el mundo del crecimiento personal,es ahí donde encontraras respuestas. Te sorprenderás de ver como cada vez más personas están comenzando a mirar para dentro, a trabajar en ellas mismas con el fin de llegar a ser mejores personas, mejores padres, mejores parejas, mejores hijos, es decir mejores seres humanos.
  3. Detecta en qué área de tu vida es que hay algo que quieres conseguir que todavía no has conseguido. Cuando lo tengas claro, solo te vas a enfocar en eso y evalúa del 0% al 100% que tan posible crees que es esto que estás queriendo, siendo 100% totalmente posible.
  4. Identifica qué te dices a ti mismo. Se consciente de tu diálogo interno, que conversas contigo mismo. Dentro de las conversaciones que siempre tenemos con nosotros mismos están ocultas nuestras creencias.

Frases como:

  • No soy suficiente…,
  • No voy a poder…,
  • Esto no es para mí…,
  • No me lo merezco…,
  • Si no lo logro, ya no quiero decepcionarme más…,
  • No soy capaz…,

Entre otras.

Detecta cual es y comienza a ser consciente de cuándo es que esa creencia toma poder sobre ti y desafíala. Una forma de desafiarla es haciéndote las siguientes preguntas:

  •  ¿Esto es 100% verdad? Si la respuesta es no, ya se te abrió un mundo de posibilidades.
  • ¿Por qué considero “esto” de mí? Lo más probable es que te des cuenta que lo traes contigo por muchos años y que ni sepas porque es que crees eso.
  • ¿Hay otras personas que lo han logrado? Esto te lleva a darte cuenta que no es imposible, que si otros lo han logrado porque tu no.

Recuerda que siempre eres más de lo que crees que eres y puedes lograr mucho más de lo que crees que puedes.

Hasta pronto

Luis Alberto

10 Prácticas para mejorar tu autoestima

¿Crees en ti?

Una “buena” autoestima es fundamental  para que vivamos empoderados y con la energía suficiente para lograr nuestras metas. Muchas personas dejan de cumplir sus sueños por no confiar en sus habilidades, por no valorarse, por no creer en sí mismas.

A lo largo de nuestras vidas vamos formándonos una opinión de nosotros, desde nuestra infancia hasta el día de hoy, nuestras experiencias, nuestros resultados, nuestra crianza, todo lo que nos dijeron en nuestra vida influye en las evaluaciones, pensamientos, sentimientos y creencias que tenemos de nosotros mismos.

Definamos Autoestima como  la percepción que tenemos hacia nosotros y que abarca todos los ámbitos de nuestra vida. Es un juicio de valor que no necesariamente es real. Como todo juicio es totalmente subjetivo, se forma a lo largo de nuestras vidas y con la influencia de los demás.

Con todo esto podemos deducir lo importante que es  la autoestima en nuestras vidas, cómo puede afectar a nuestra manera de SER en el mundo y de relacionarnos con los demás. Nada en nuestra manera de pensar, de sentir, de decidir y de actuar escapa a la influencia de la autoestima.

A continuación te comparto 10 consejos que puedes comenzar a poner en práctica desde ya, para mejorar tu autoestima:

1. Conócete a ti mism@, reflexiona sobre quien estás siendo, si no te conoces nunca podrás cuidarte, es necesario que te conozcas bien para que comiences a valórate.

2. Reflexiona sobre cómo te ves. La imagen que tienes de ti influye en todos los ámbitos tu vida y es lo que proyectas al exterior. Muéstrate tal y como eres no como crees que otros esperan que te muestres.

3. No busques la perfección, ahí no está la respuesta. Cuando comiences a valorarte con todas tus imperfecciones, con tus “luces y tus sombras”. Tu autoestima comenzará a mejorar.

4. Acéptate como un ser en construcción que está en constante crecimiento y aprendizaje, enfócate en tus cualidades y utiliza tus áreas de oportunidad para mejorar.

5. Confía en tus valores y principios y defiéndelos cuando sea necesario, son parte de ti y son tuyos.

6. Actúa según lo que tú creas que es lo correcto, no esperes la aprobación de los demás y no te sientas culpable cuando a otros no les parece lo que haces.

7. No te preocupes de lo que hayas vivido en el pasado, ni por lo que pudiera ocurrir en el futuro, es una pérdida de tiempo, es importante que aprendas del pasado y que te pongas metas para el futuro pero lo que realmente tienes está aquí y ahora, vive tu presente intensamente

8. Confía en tu capacidad para resolver tus propios problemas, eres totalmente capaz, y cuando creas que realmente lo necesites, pide ayuda. No pidas ayuda con la finalidad que otros se hagan cargo de tus responsabilidades.

9. Para aprender a quererte necesitas aprender a perdonarte por los errores que cometes. Aprende de tus errores pero no te castigues cuando los cometas.

10. Los ejercicios anteriores no tienen ningún sentido si no te respetas a ti mism@, respetarte es  acéptate, perdónate y quererte al mismo tiempo. Eres una persona valiosa, solo tienes que terminar de creértelo.

Si comienzas a poner en práctica estos consejos créeme que tu autoestima comenzará a mejorar, sé que no es algo fácil y que no ocurre de un día para otro, es un proceso en donde requieres estar atent@ a tus comportamientos, es dejar de vivir en automático y volvernos conscientes de las cosas que no nos funcionan y de las que nos funcionan también.

Si quieres iniciar este camino y mejorar tu autoestima te propongo que hagas el siguiente ejercicio:

Colócate en un lugar en donde te sientas cómod@ y sea adecuado para que reflexiones,  lleva papel y lápiz contigo y comienza a escribir todo lo que te gusta de ti, escribe lo que se te venga a la mente, no lo sobre pienses, fluye. Pueden ser características físicas, conductas con tus familiares, amigos, en el trabajo, tus valores y principios, en fin, todo lo que se te ocurra, estoy seguro que cuando termines te sorprenderás de todas las cualidades que encontrarás. Guárdala y léela cada vez que dudes de ti o cada vez que quieras recordar tu propia grandeza. La idea es que sea una lista viva y que vayas poniendo todo lo que vas viendo o aprendiendo de ti, créeme que si esto se te hace un hábito, tu vida dejara de ser la misma.

Hasta pronto.

Luis Alberto

¿Sufrir o no Sufrir?

Cuando tomamos conciencia de que el sufrimiento es una elección, podemos elegir no hacerlo.

Simple y complejo a la vez.

La vida no es fácil, implica riesgos y nos somete a “pruebas” que no sabíamos que íbamos a tener, en estas pruebas siempre encontramos infinidad de obstáculos, experiencias, circunstancias que van dejando pequeñas huellas o grandes huellas en nosotros. Nunca estamos preparados para lo imprevisto, pero como reaccionamos a  estas situaciones inesperadas es como nos vamos  forjando y vamos convirtiéndonos en las personas que somos hoy.

A los largo de la historia hemos aprendido a reaccionar de una manera “alarmista” frente a estas situaciones retantes o difíciles. Siempre teniendo la ilusión de que podemos controlarlas y hacer que los resultados sean como nosotros esperamos o queremos.

Es ahí donde aparece el sufrimiento cuando nuestros resultados, situaciones y retos e incluso cuando las personas no son como esperamos que sean, cuando tus expectativas son distintas a lo que realmente sucede, cuando algo se sale de control, cuando algo no se materializa. Es ahí donde sufrimos. Existe la falsa creencia de que las expectativas deberían de calzar con nuestra “realidad”. Hay algo que nos dice que lo que sucedió, sucedió mal.

Creer que la realidad va a calzar siempre con nuestras expectativas es una formula garantizada que nos traerá sufrimiento, la vida no está totalmente bajo nuestro control.

Maduramos cuando ajustamos nuestras expectativas a la realidad, teniendo claro que es lo que puede estar bajo nuestro control.

Empezaremos a dejar de sufrir cuando tengamos claridad de que la vida está llena de cambios, de eventos impredecibles, que no siempre las cosas son como nosotros queremos y peor aún las personas no son como nosotros esperamos, esto último es el motivo de mayor sufrimiento, esperar que alguien sea como yo espero que sea y también que haga lo que yo quiero que haga, este es el motivo principal de los divorcios, separaciones entre familiares y amigos y en las relaciones laborales.

Vivimos la vida esperando  tener  el trabajo que quiero, esperando que mi espos@ por fin se dé cuenta, esperando que nuestros hijos tengan una vida feliz, que tengan el trabajo perfecto, eso se llama vivir en el futuro y yo me pregunto:

¿Qué pasa con el ahora, con el momento presente?

HOY es que podemos tomar decisiones consientes, disfrutar del momento, abrazar a los que quieres. Esto no quiere decir que nos conformemos si no estamos satisfechos, no confundan resignación con aceptación. Aceptación es no poner resistencia a lo que es, ¿cómo es eso? Por ejemplo imagínense que estas camino a una reunión muy importante y vas tarde estas a 5 minutos de tu oficina y la reunión comienza en 7 minutos, es indispensable que llegues puntual, y de repente se te baja la llanta. ¿Cómo reaccionas? Aceptar la situación sería reconocer y tener la claridad de que no tenemos control de una situación así, si yo me resisto a lo que sucedió no cabe duda de que voy a sufrir, tendemos a reaccionar con enojo y frustración que no nos sirve para nada y no va a cambiar nada.

Aprender a dejar el sufrimiento de lado es un proceso en el que es necesario tener la claridad y saber qué es lo que ya no puedo cambiar, aunque no me guste y desde ahí podemos enfocarnos en construir y dirigirnos hacia donde queremos estar.

Para dejar de sufrir necesitamos aceptar lo que ya es y que no se puede cambiar, repito, la aceptación no se debe de confundir con resignación, con sumisión ni conformismo cuando enfrentemos los obstáculos que podemos y debemos superar.

Es aquí donde el autoconocimiento juega un papel importante, aprender a mirarnos para saber cómo tendemos a reaccionar para poder distinguir lo que se puede cambiar de lo que no se puede cambiar,  lo que puedo controlar de lo que no puedo controlar, entender que lo  que está en el pasado, está en el pasado, entender que es lo que puedo construir para el futuro. Esta claridad es lo que nos permite vivir una vida plena sin sufrimiento y en armonía.

No pierdas tu tiempo con el pasado reviviendo momento a momento lo que ya pasó, más bien enfócate en lo que puedes hacer, enfócate en el momento presente.

El sufrimiento es una elección y si necesitas ayuda tal vez un proceso de coaching podría funcionarte. Si quieres información haz clic aquí.

Te invito a que pares de sufrir.

Hasta pronto.

Luis Alberto

4 Maneras para Sentirte más Feliz

¿Qué es ser feliz? Bueno cada uno tendrá su propia definición. En mi opinión es cuando podemos mirar atrás y decir: “mi vida ha sido y será plena, completa. Incluso con mis experiencias dolorosas, de sufrimiento, de tristeza, de alegría y todas las demás” es como nos relacionamos con nuestras circunstancias y como nos las vivimos.
La felicidad no es un destino, sino un camino. Hemos aprendido algunos hábitos que nos alejan de esa felicidad tan anhelada.

Mi vida no es perfecta y me imagino que la tuya tampoco. Pero para poder decir esto primero habría que analizar qué es lo que significa “perfecto” para nosotros. Cuáles son nuestros estándares.

El significado de perfección que la gran mayoría de nosotros hemos aprendido, en mi opinión; tiene que ver con las creencias culturales. En donde la perfección significa hacer algo sin equivocarnos.

La paradoja está en que todos sabemos también que aprendemos de nuestros errores, entonces de qué estamos hablando. Así somos los seres humanos, el tema está que nos peleamos con nuestra propia humanidad y en realidad necesitamos aceptarla para sentirnos más felices.

Les voy a compartir 4 maneras para sentirnos más felices* en nuestro día a día:

1. Acepta tus emociones negativas 

Como seres humanos sentimos emociones negativas y positivas, las que llamamos negativas normalmente nos generan dolor y lo que necesitamos aceptar es que tanto el dolor como las emociones son y serán parte de nuestras vidas siempre. De hecho los únicos  que no sienten dolor son los Psicóticos y ya han oído hablar de lo que son capaces.

Cuando tomamos conciencia de esto y nos damos permiso de SER HUMANOS, comenzamos a enfocarnos y a estar más atentos a las emociones que nos causan satisfacción y podemos disfrutarlas con más intensidad y frecuencia. Esto se consigue iniciando un proceso de crecimiento personal.

2. Pasa tiempo de calidad con tu familia y amigos

Si bien la tecnología es un tremendo avance y nos ha facilitado muchísimas cosas. Está demostrado que cuando estamos chateando o en Facebook estamos produciendo dopamina que es lo que nuestro cuerpo produce cuando estamos sintiendo placer y se produce tanto para lo positivo como para las adicciones. También nos genera una sensación de bienestar.

Es por esto que nos cuesta tanto dejar el celular cuando estamos con nuestros seres queridos y nuestro tiempo de calidad con ellos  está disminuyendo cada vez más.

Hay que re-educarnos para encontrar cierto equilibrio y no estar chateando ni con toda nuestra atención en el celular para poder disfrutar de la compañía de los que queremos.

3. Dedícale tiempo a hacer ejercicios 

Hacer media hora de ejercicios 3 veces por semana aparte de que es excelente para nuestra salud física también es excelente para nuestra salud emocional.

Cuando realizamos ejercicio físico liberamos endorfinas que nos permiten sentirnos eufóricos y llenos de felicidad. Es por esto por lo que el ejercicio físico es muy recomendado tanto como para aquellas personas que sufren depresión o para evitar caer en ella.

Igualmente, si tienes problemas con el estrés o la ansiedad, el ejercicio puede ayudarte a liberar la tensión que agota tanto tu cuerpo como tu mente. De esta manera, podrás relajarte, dormir mejor y ser mucho más productivo en tu vida diaria.

El cuerpo humano no está diseñado para que seamos sedentarios sino más bien para estar en actividad.

4. Practica la gratitud

Te recomiendo que tengas un cuaderno en donde escribas todo por lo que estas agradecido y diariamente súmale todo lo que agradeces de cada uno de tus días. Encuentra unos 10 minutos al día, te recomiendo que sea en la noche para que puedas revisar tu día.

Esto hará que comiences a enfocarte en  todo lo positivo que has vivido, que estás viviendo y a valorar tu vida. Y créeme que te vas a sorprender de lo que encuentras. La reconocida psicóloga Chilena Pilar Sordo nos cuenta una historia que nos muestra como una persona invidente agradece detalles simples de la vida que nosotros ni siquiera vemos. Mírala en este video aquí.

Si le has visto el valor a estas 4 formas de sentirte más feliz toma acción y ponlas en práctica HOY.

Recuerda que en la SIMPLEZA está la MAESTRIA.

Hasta la próxima.

Luis Alberto

¿Para que el crecimiento personal?

Seguro que todos hemos oído hablar del Crecimiento Personal, se dice que es el camino a la felicidad. Y si es cierto, pero no es algo que este allá afuera esperándonos y que tenemos que alcanzar, está dentro de cada uno de nosotros.  Implica mirarnos, conocernos, descubrir nuestras creencias limitantes para poder modificarlas y que no nos limiten más.  Es un proceso que nos lleva a vivir una vida consciente en donde todo lo que buscamos es nuestro bienestar y el de nuestro entorno.

Hace aproximadamente 15 años asistí a un taller de liderazgo.  Estaba necesitando que mis equipos de trabajo suban su rendimiento. Me planteaban que para liderar a otros primero tenía que liderarme a mí mismo y mirar dentro de mí.  Yo  no estaba muy seguro de que significaba eso.

¿Liderarme a mí mismo?  ¿Mírame dentro?  Y ¿cómo se hace eso?  ¿Para qué si yo quiero aprender a liderar a otros?

Bueno después de unos meses pude entender de qué me estaban hablando. Tome el taller, en realidad más que un taller fue un programa, en donde logré ver  quien venía siendo en el mundo, cuáles eran mis limitaciones y que era lo que necesitaba comenzar a cambiar en mí para llegar a tener los resultados que me proponía en todos los ámbitos de mi vida; pareja, familia, trabajo, dinero, salud, etc.  Y por supuesto con mi equipo de trabajo.

Descubrí que lo que quería era vivir en equilibrio y armonía y desde ahí poder mejorar continuamente para ser un mejor esposo, mejor padre, mejor hijo, mejor hermano, mejor líder en fin mejor SER humano. ¿No es eso lo que todos queremos?

Todos nosotros estamos en constante crecimiento, de hecho, no somos los mismos que fuimos hace 5 años ni seremos los mismos en 5 años más, lo que sucede es que no somos conscientes de este movimiento natural.

Cuando tomamos conciencia de los modos de ser, hábitos, comportamientos, creencias, paradigmas con los que hemos vivido  a lo largo de nuestras vidas, podemos decidir si aún queremos vivir desde ahí  o ya no nos funciona más y solo están siendo barreras y límites para recordar quienes somos realmente y comenzar a reconocer la grandeza que vive dentro de cada uno de  nosotros y así alcanzar nuestro máximo potencial.

Todo este gran movimiento consciente requiere de nuestro trabajo constante, de la valentía de seguir mirándonos y aprendiendo de nosotros mismos, viendo y reconociendo nuestras profundidades, aunque no nos guste. Total dicen que crecer siempre duele, pero pienso que quedarnos pequeños duele aún más ya que no podríamos conocer nuestra máxima posibilidad ni lo que la vida nos traería junto con eso.

Hasta pronto.

Luis Alberto