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¿Sufrir o no Sufrir?

Cuando tomamos conciencia de que el sufrimiento es una elección, podemos elegir no hacerlo.

Simple y complejo a la vez.

La vida no es fácil, implica riesgos y nos somete a “pruebas” que no sabíamos que íbamos a tener, en estas pruebas siempre encontramos infinidad de obstáculos, experiencias, circunstancias que van dejando pequeñas huellas o grandes huellas en nosotros. Nunca estamos preparados para lo imprevisto, pero como reaccionamos a  estas situaciones inesperadas es como nos vamos  forjando y vamos convirtiéndonos en las personas que somos hoy.

A los largo de la historia hemos aprendido a reaccionar de una manera “alarmista” frente a estas situaciones retantes o difíciles. Siempre teniendo la ilusión de que podemos controlarlas y hacer que los resultados sean como nosotros esperamos o queremos.

Es ahí donde aparece el sufrimiento cuando nuestros resultados, situaciones y retos e incluso cuando las personas no son como esperamos que sean, cuando tus expectativas son distintas a lo que realmente sucede, cuando algo se sale de control, cuando algo no se materializa. Es ahí donde sufrimos. Existe la falsa creencia de que las expectativas deberían de calzar con nuestra “realidad”. Hay algo que nos dice que lo que sucedió, sucedió mal.

Creer que la realidad va a calzar siempre con nuestras expectativas es una formula garantizada que nos traerá sufrimiento, la vida no está totalmente bajo nuestro control.

Maduramos cuando ajustamos nuestras expectativas a la realidad, teniendo claro que es lo que puede estar bajo nuestro control.

Empezaremos a dejar de sufrir cuando tengamos claridad de que la vida está llena de cambios, de eventos impredecibles, que no siempre las cosas son como nosotros queremos y peor aún las personas no son como nosotros esperamos, esto último es el motivo de mayor sufrimiento, esperar que alguien sea como yo espero que sea y también que haga lo que yo quiero que haga, este es el motivo principal de los divorcios, separaciones entre familiares y amigos y en las relaciones laborales.

Vivimos la vida esperando  tener  el trabajo que quiero, esperando que mi espos@ por fin se dé cuenta, esperando que nuestros hijos tengan una vida feliz, que tengan el trabajo perfecto, eso se llama vivir en el futuro y yo me pregunto:

¿Qué pasa con el ahora, con el momento presente?

HOY es que podemos tomar decisiones consientes, disfrutar del momento, abrazar a los que quieres. Esto no quiere decir que nos conformemos si no estamos satisfechos, no confundan resignación con aceptación. Aceptación es no poner resistencia a lo que es, ¿cómo es eso? Por ejemplo imagínense que estas camino a una reunión muy importante y vas tarde estas a 5 minutos de tu oficina y la reunión comienza en 7 minutos, es indispensable que llegues puntual, y de repente se te baja la llanta. ¿Cómo reaccionas? Aceptar la situación sería reconocer y tener la claridad de que no tenemos control de una situación así, si yo me resisto a lo que sucedió no cabe duda de que voy a sufrir, tendemos a reaccionar con enojo y frustración que no nos sirve para nada y no va a cambiar nada.

Aprender a dejar el sufrimiento de lado es un proceso en el que es necesario tener la claridad y saber qué es lo que ya no puedo cambiar, aunque no me guste y desde ahí podemos enfocarnos en construir y dirigirnos hacia donde queremos estar.

Para dejar de sufrir necesitamos aceptar lo que ya es y que no se puede cambiar, repito, la aceptación no se debe de confundir con resignación, con sumisión ni conformismo cuando enfrentemos los obstáculos que podemos y debemos superar.

Es aquí donde el autoconocimiento juega un papel importante, aprender a mirarnos para saber cómo tendemos a reaccionar para poder distinguir lo que se puede cambiar de lo que no se puede cambiar,  lo que puedo controlar de lo que no puedo controlar, entender que lo  que está en el pasado, está en el pasado, entender que es lo que puedo construir para el futuro. Esta claridad es lo que nos permite vivir una vida plena sin sufrimiento y en armonía.

No pierdas tu tiempo con el pasado reviviendo momento a momento lo que ya pasó, más bien enfócate en lo que puedes hacer, enfócate en el momento presente.

El sufrimiento es una elección y si necesitas ayuda tal vez un proceso de coaching podría funcionarte. Si quieres información haz clic aquí.

Te invito a que pares de sufrir.

Hasta pronto.

Luis Alberto

4 Maneras para Sentirte más Feliz

¿Qué es ser feliz? Bueno cada uno tendrá su propia definición. En mi opinión es cuando podemos mirar atrás y decir: “mi vida ha sido y será plena, completa. Incluso con mis experiencias dolorosas, de sufrimiento, de tristeza, de alegría y todas las demás” es como nos relacionamos con nuestras circunstancias y como nos las vivimos.
La felicidad no es un destino, sino un camino. Hemos aprendido algunos hábitos que nos alejan de esa felicidad tan anhelada.

Mi vida no es perfecta y me imagino que la tuya tampoco. Pero para poder decir esto primero habría que analizar qué es lo que significa “perfecto” para nosotros. Cuáles son nuestros estándares.

El significado de perfección que la gran mayoría de nosotros hemos aprendido, en mi opinión; tiene que ver con las creencias culturales. En donde la perfección significa hacer algo sin equivocarnos.

La paradoja está en que todos sabemos también que aprendemos de nuestros errores, entonces de qué estamos hablando. Así somos los seres humanos, el tema está que nos peleamos con nuestra propia humanidad y en realidad necesitamos aceptarla para sentirnos más felices.

Les voy a compartir 4 maneras para sentirnos más felices* en nuestro día a día:

1. Acepta tus emociones negativas 

Como seres humanos sentimos emociones negativas y positivas, las que llamamos negativas normalmente nos generan dolor y lo que necesitamos aceptar es que tanto el dolor como las emociones son y serán parte de nuestras vidas siempre. De hecho los únicos  que no sienten dolor son los Psicóticos y ya han oído hablar de lo que son capaces.

Cuando tomamos conciencia de esto y nos damos permiso de SER HUMANOS, comenzamos a enfocarnos y a estar más atentos a las emociones que nos causan satisfacción y podemos disfrutarlas con más intensidad y frecuencia. Esto se consigue iniciando un proceso de crecimiento personal.

2. Pasa tiempo de calidad con tu familia y amigos

Si bien la tecnología es un tremendo avance y nos ha facilitado muchísimas cosas. Está demostrado que cuando estamos chateando o en Facebook estamos produciendo dopamina que es lo que nuestro cuerpo produce cuando estamos sintiendo placer y se produce tanto para lo positivo como para las adicciones. También nos genera una sensación de bienestar.

Es por esto que nos cuesta tanto dejar el celular cuando estamos con nuestros seres queridos y nuestro tiempo de calidad con ellos  está disminuyendo cada vez más.

Hay que re-educarnos para encontrar cierto equilibrio y no estar chateando ni con toda nuestra atención en el celular para poder disfrutar de la compañía de los que queremos.

3. Dedícale tiempo a hacer ejercicios 

Hacer media hora de ejercicios 3 veces por semana aparte de que es excelente para nuestra salud física también es excelente para nuestra salud emocional.

Cuando realizamos ejercicio físico liberamos endorfinas que nos permiten sentirnos eufóricos y llenos de felicidad. Es por esto por lo que el ejercicio físico es muy recomendado tanto como para aquellas personas que sufren depresión o para evitar caer en ella.

Igualmente, si tienes problemas con el estrés o la ansiedad, el ejercicio puede ayudarte a liberar la tensión que agota tanto tu cuerpo como tu mente. De esta manera, podrás relajarte, dormir mejor y ser mucho más productivo en tu vida diaria.

El cuerpo humano no está diseñado para que seamos sedentarios sino más bien para estar en actividad.

4. Practica la gratitud

Te recomiendo que tengas un cuaderno en donde escribas todo por lo que estas agradecido y diariamente súmale todo lo que agradeces de cada uno de tus días. Encuentra unos 10 minutos al día, te recomiendo que sea en la noche para que puedas revisar tu día.

Esto hará que comiences a enfocarte en  todo lo positivo que has vivido, que estás viviendo y a valorar tu vida. Y créeme que te vas a sorprender de lo que encuentras. La reconocida psicóloga Chilena Pilar Sordo nos cuenta una historia que nos muestra como una persona invidente agradece detalles simples de la vida que nosotros ni siquiera vemos. Mírala en este video aquí.

Si le has visto el valor a estas 4 formas de sentirte más feliz toma acción y ponlas en práctica HOY.

Recuerda que en la SIMPLEZA está la MAESTRIA.

Hasta la próxima.

Luis Alberto

El miedo, ¿bueno o malo?

El miedo no es una emoción a la que hay que tenerle miedo. Nos ayuda a cuidarnos y a cuidar y si le prestamos atención también nos puede mostrar el camino hacia nuestras metas. El miedo nos muestra de que estamos hechos y cómo reaccionaremos a situaciones difíciles que requieren de nuestra valentía: o lo atravesamos o nos vamos para el otro lado y nos alejamos. Cual es correcta: depende para dónde queremos ir.

Cuando era niño, recuerdo que estábamos mis hermanos y yo en casa de unos amigos de mis padres, no recuerdo muy bien ese día, lo que si recuerdo es estar en un círculo con varios amigos alrededor de un gran perro, un pastor alemán. Todos le recibíamos la pata que nos levantaba uno a uno, yo estaba algo nervioso porque para mí existía la posibilidad de que muerda a alguien pero los dueños de casa nos decían que no hacía nada, decidimos confiar.

Luego de un rato de seguir haciendo lo mismo decidí volver donde estaban mis padres y al levantarme pude ver como el perro saltaba hacia mí, sentí un miedo profundo y todo me paso por la cabeza, me agarro la pantorrilla y comenzó a sacudirse de una lado a otro, en ese momento yo me veía en el hospital sin pierna y con mucho dolor. Ustedes se pueden preguntar, ¿sin pierna? Si, así me imaginaba, sin pierna.

Entonces volteé y comencé a patearlo en el hocico una y otra vez hasta que me soltó. Mi pantorrilla quedo toda ensangrentada, me llevaron al hospital rápidamente y recibí muchos puntos en la herida, tantos que hasta hoy tengo la cicatriz.

Lo que quiero mostrarles con esta historia es que el miedo aparece en cada uno de nosotros cuando sentimos o creemos que hay algo importante que podemos perder a futuro y que eso que podríamos perder normalmente no es real sino más bien es una de las infinitas posibilidades que existen. Y generalmente elegimos la más catastrófica.

Lo importante acá es que podemos y tenemos la capacidad de hacernos cargo de que eso que creemos que perderemos no lo perdamos así como yo comencé a patear el hocico del perro para no perder la pierna, el miedo me impulsó a defenderme.

Les voy a contar otra historia. Hace ya varios años me dedicaba a la construcción, tenía una inmobiliaria, no me iba mal, de hecho estaba creciendo y ganaba buen dinero. Sin embargo no estaba satisfecho dedicándome a eso por varias razones que les contare en otro momento. En el año 2009 tome la decisión de dejar la construcción y buscar algo que me apasionara, yo sabía que tenía que ver con el servicio, con ayudar a otros a ser mejores personas y encontré el coaching.

Mientras estudiaba coaching, en el año 2010, sabiendo que al terminar ya me tocaba cumplir mi promesa y comenzar de cero, me dio pánico, vivía asustado de lo que me podría pasar si es que mis planes no resultaban como yo esperaba, y me preguntaba: ¿Qué es lo que podría perder para sentir tanto miedo? La respuesta era obvia; mi estabilidad económica. Para vencer ese miedo tuve que arriesgarme y atreverme a comenzar.

Descubrí que todo lo que pensaba en ese momento no era real, veía todas las posibilidades que no me funcionarían y  perdí de vista la razón por la que comenzó todo esto. 

El miedo me ayudó a recordar el para qué de lo que estaba haciendo y me mostró exactamente hacia donde ir para llegar a mi meta. Justamente hacia donde tenía miedo de ir. Escucha a Tu Miedo, Te cuida.

Para terminar este artículo quisiera redondear resumiendo  lo que he aprendido sobre el miedo en mi camino de vida:

  • El miedo nos ayuda a defendernos y a defender lo que nos importa y a los que nos importan.
  • El miedo nos da cuenta de una posible pérdida futura y nos muestra lo que es importante para nosotros que no queremos perder.
  • El miedo nos muestra el camino hacia donde estoy queriendo ir.
  • Nos enseña que es ser valiente porque sin miedo la valentía no existiría.

Hasta la próxima.

Luis Alberto